jueves, 23 de junio de 2016
Dime donde acumulas grasa y te diré a qué se debe.
martes, 21 de junio de 2016
4 tips milagrosos para reducir la cintura.
Para reducir la cintura debemos procurar reducir las ingestas a la hora de cenar, ya que nuestro organismo no quema la energía acumulada y esta se convierte en grasa
Reducir la cintura puede resultar una tarea complicada para algunas personas, ya que puede ser una grasa localizada difícil de eliminar por cuestiones genéticas, metabólicas, hormonales, etc.
Aunque podemos pensar que la solución es ponernos a dieta, hay partes del cuerpo muy rebeldes que se suelen resistir, como es el caso del abdomen.
En este artículo te damos 4 tips muy efectivos y sorprendentes para reducir la cintura en una semana de una manera mucho más sencilla de lo que crees.
¿Por qué me cuesta reducir la cintura?
Tener una cinturita de avispa es el sueño de muchas mujeres para conseguir una silueta mucho más femenina, potenciando así también las curvas de la cadera.
No obstante, es una parte del cuerpo donde se puede acumular grasa con mayor facilidad, incluso a pesar de estar delgadas.
A continuación repasamos cuáles pueden ser las posibles causas, además de la genética.
- Desequilibrios hormonales, por ejemplo, durante la menopausia.
- Embarazo.
- Trastornos digestivos.
- Metabolismo lento.
- Sedentarismo.
- Alimentación rica en azúcares y refinados.
- Consumo abusivo de alcohol.
- Estrés.
Reduce las cenas
La cena es la comida del día que más engorda y sus efectos se notan, en especial, en la cintura. La buena noticia es que también es donde primero notaremos los beneficios si empezamos a cambiar la dinámica de cenar mucha cantidad o demasiado tarde.
Algunas personas se quejan de que les resulta muy difícil cenar temprano por los horarios que tienen. No obstante, pueden buscar la manera de merendar a media tarde para, por la noche, comer algo muy ligero.
También hay otras personas que lamentan que la cena es el momento de reunión familiar, por lo que sería un sacrificio demasiado grande cambiarlas.
En ese caso recomendamos elegir recetas ligeras y fáciles de preparar, así como tener la fuerza de voluntad de consumir raciones más pequeñas. La merienda previa será, por lo tanto, una gran ayuda para no llegar a la cena con ansiedad.
A la mañana siguiente ya nos notaremos una cintura más fina, lo cual nos dará ánimo para seguir haciéndolo de este modo.
Controla las porciones
Lo que hemos dicho de las cantidades para la cena debe ser uno de nuestros objetivos en cada comida.
No se trata de pasar hambre, sino de encontrar el punto exacto en el que todavíapodríamos comer más pero, en realidad, ya no lo necesitamos. De hecho, si conseguimos esperar 5 o 10 minutos, esa supuesta hambre desaparecerá.
La diferencia es clave, ya que en esos momentos suele ser cuando comemos lo que menos nos conviene como, por ejemplo, pan o dulces.
Un truco para habituarnos consiste en tener la costumbre de tomarnos una infusión digestiva después de la comida. También nos ayudará masticar bien cada bocado, lo cual nos saciará con más rapidez.
Aumenta las proteínas
Quizás ya has oído hablar de las dietas altas en proteína, ya que prometen resultados milagrosos en poco tiempo. De hecho, sí que funcionan, pero son perjudiciales para el hígado y los riñones, además de producir un efecto rebote al cabo de un tiempo.
Sin embargo, sí que debemos destacar la importancia de consumir proteína, que puede ser de origen animal o vegetal, para perder peso y, sobre todo, reducir cintura. Sin olvidarnos, por supuesto, del resto de alimentos para una alimentación equilibrada.
Fuentes de proteína animal:
- Carne.
- Pescado y marisco.
- Huevo.
- Lácteos.
Fuentes de proteína vegetal:
- Legumbres.
- Frutos secos y semillas.
- Cereales integrales.
- Aguacate.
Lo ideal sería comer una ración de proteína en cada comida, combinando la de origen animal con la de origen vegetal, y acompañarla de vegetales crudos y cocinados. En último lugar debemos dejar los cereales y las harinas, e intentar que sean siempre integrales.
Elige bien las grasas
Sí, las grasas son muy importantes. Y no por reducirlas, como dicen muchos dietistas, sino por elegirlas de manera inteligente.
Y es que las grasas saludables nos ayudan a bajar de peso y reducir la cintura y la acumulación en otras partes poco estéticas.
Estas grasas van a ser usadas por el organismo para otras funciones a la vez que lo obligan a aumentar el gasto energético.
Debemos incorporar, por lo tanto, en cada comida, una ración de grasas buenas:
- Frutos secos y semillas.
- Aguacate.
- Aceites vegetales de primera presión en frío (de oliva, de coco, de sésamo, de germen de trigo, de onagra, etc).
- Pescado azul.
- Yema de huevo.
- Lácteos como el yogur o el queso de cabra u oveja, o el ghee.
lunes, 20 de junio de 2016
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martes, 7 de junio de 2016
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miércoles, 13 de enero de 2016
¿Cuánto tiempo después del parto puedo comenzar a hacer ejercicio?
¿Cuánto tiempo después del parto puedo comenzar a hacer ejercicio?
La recomendación del Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos es que puedes ir reanudando el ejercicio de manera gradual si te sientes con ganas de hacerlo. Pero el médico o la comadrona podrían aconsejarte que esperes hasta el control posparto de la sexta semana para ver primero como estas.En términos generales, si hiciste ejercicio a lo largo de todo tu embarazo y tuviste un parto vaginal normal, puedes realizar sin problemas los ejercicios que hacías durante el embarazo unos días después de dar a luz, o al menos ejercicios livianos, tales como caminar, hacer flexiones de brazos o de pecho modificadas y practicar estiramientos. Una semana después del parto podrás hacer caminatas a un ritmo de lento a moderado, durante 30 minutos, tres veces a la semana. A medida que recobres las fuerzas, podrás extender el recorrido de las caminatas o aumentar su cantidad.
Si te practicaron una cesárea, deberás esperar de seis a ocho semanas antes de hacer ejercicio. No obstante, es aconsejable hacer caminatas a paso lento porque ayuda a la recuperación y contribuye a prevenir complicaciones como por ejemplo coágulos de sangre.
Si no te mantuviste activa durante el embarazo, o redujiste tu rutina de ejercicios a medida que avanzaban las semanas, comienza a moverte de a poco y consulta a tu médico o comadrona antes de reanudar una rutina de ejercicios.
jueves, 15 de octubre de 2015
Cardio o pesas: ¿Que es mejor para bajar de peso?
De ahí surge la duda acerca de qué tipo de entrenamiento es mejor para quemar grasa, si el cardiovascular o el de levantamiento de pesas.
Para conocer la respuesta vamos a profundizar un poco en ambos entrenamientos y ver como estos ejercicios nos ayudan a quemar calorías.
El Cardio como quemador de grasas inmediato
Si has realizado algún ejercicio cardiovascular en los últimos días, y utilizado una aplicación móvil para medir la cantidad de calorías quemadas en tu sesión, seguramente habrás notado números altos que sirven como un estímulo para salir de nuevo al día siguiente, y sin tomar en cuenta el levantamiento de pesas.
Pues bien, es cierto, las cantidades que se muestran en dichas aplicaciones tienen un valor muy aproximado a lo que tu cuerpo en realidad gasta al momento de ejercitarse, pero recuerda que el cardio es de tipo aeróbico. Esto quiere decir que se queman más calorías al instante, sobre todo si el entrenamiento se hace a una intensidad moderada, puesto que se usa un mayor porcentaje de grasas y no tanto de glucógeno, como combustible.
El levantamiento de pesas como quemador de grasas prolongado
En una rutina de levantamiento de pesas, probablemente la quema de calorías no sea demasiada, ya que al tratarse de un ejercicio anaeróbico, el glucógeno es el principal combustible que se utiliza para su realización.
Pero ahí no acaba todo, y es que luego de cada entrenamiento empieza el proceso conocido como EPOC en el que la tasa metabólica aumenta en proporción con el tiempo de descanso, hasta que nuestro sistema retorne a su estado neutral.
EPOC, que significa Exceso de oxígeno consumido post-entrenamiento, es un estado en el que el consumo de oxígeno aumenta, y por tanto, el gasto energético (tomando a las grasas como combustible) también, pues se sabe que para inhalar un litro de oxígeno, se necesitan 5 kcal adicionales, aproximadamente.
Pero esto no quiere decir que con las pesas se que quemen más grasas, pues realizando cardio en intervalos de alta instensidad (HIIT) se logran usar más energías durante el ejercicio.
El músculo como quemador de grasas natural
Analizando todo, es correcto decir que los entrenamientos cardiovasculares tienen un punto a su favor a la hora de quemar grasas, pero antes de sacar conclusiones definitivas, hay que advertir que sobre e factor de peso que no debe ser olvidado: el músculo. Y es que se sabe que la masa muscular actúa como un “quemador de grasas natural”, pues a más músculo en el cuerpo, más energía se necesita para las funciones básicas del día a día.
Pongámoslo fácil: una persona que pesa 80 kg y tiene un 10% de grasa corporal, tendrá un metabolismo más alto que una persona que pesa lo mismo, pero que en su cuerpo hay un 15% de grasa corporal.
Todavía hay más, consideremos el estado de forma
Pero ahí no acaba todo, y es que todavía queda un último punto por considerar: el estado de forma.
Supongamos que una persona empieza su entrenamiento cardiovascular con un estado de forma muy bajo. En las primeras semanas quemará una cantidad de calorías abrumadora hasta que su cuerpo tenga un cambio drástico. Pasado un tiempo, al perder peso, necesitará menos energías para sus actividades físicas y por tanto deberá correr una mayor distancia en tiempos mayores para quemar las calorías que antes quemaba en por ejemplo, la mitad del esfuerzo realizado. Seguramente habrás visto casos de cómo personas bajan de peso considerablemente en las primeras semanas, pero que con el paso del tiempo parecen ya no avanzar tanto. Bueno, ahí tienes la explicación.
Caso contrario sucede con las pesas, en las que con el tiempo se va ganando más resistencia, fuerza y masa muscular para poder realizar entrenamientos más fuertes e intensos que propiciarán a una mayor generación de masa muscular, y por tanto, del metabolismo basal.
Conclusión
Finalmente, ya te habrás dado cuenta que no existe una respuesta definitiva, ya que el cuerpo se va ir adaptando conforme a la situación. Quizás el entrenamiento cardiovascular sea lo mejor en los primeros días, pero conforme el tiempo, habrá que considerar obligatoriamente el levantamiento de pesas para seguir prosperando en la transformación del cuerpo.
Y ojo, que recuerda que al bajar de peso, ganar masa muscular o definir, la alimentación es la que aporta alrededor de un 75% de impacto, por lo que si te esfuerzas en tus rutinas pero no te alimentas como debe ser, al fin y al cabo los resultados no serán tan favorecedores.
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